miércoles, 27 de febrero de 2008

¿Gobierno de Chile o Intendencia Metropolitana?

Nuevamente las noticias vuelven a darme la razòn al querer patalear.
En lo que se califica como un gran avance, el dìa de hoy, la Presidenta Bachelet anunciò que durante su Gobierno terminarà con los hoyos en las calles de la Región Metropolitana:

"Este plan termina el 30 de marzo, vamos a haber cumplido con nuestra meta del 50% de la Región Metropolitana" (Ver noticia).

En realidad, es una buena noticia. Buenìsima. Para grandes aplausos por parte de los santiaguinos, si se quiere. Pero alguien que me diga còmo se supone que debo reaccionar si la Presidenta de la Naciòn realiza anuncios fundamentales de gobiernos basados en una sola ciudad... ¿debo aplaudir también?¿comprometer votos o dar gracias por tener en el mando tanta generosidad? Seamos justos: en definitiva, èse es un pecado de todos los gobiernos que he conocido... Sin embargo, si una campaña compromete un servicio a todo el paìs, no me queda màs que pensar que, o se les olvidò que los Atlas traen las regiones separadas y, por ende, olvidaron que habìa que seguir con las pàginas, o la demencia y egocentrismo dan para muchos niveles.

Si no, es cosa de ver el segundo proyecto estrella del gobierno, fundamental y decisivo en la vida de los ciudadanos de Totoralillo, Melipeuco y Panguilemu: La ciudad Bicentenario, Cerrillos Hills o el parque Bicentenario a construir en el ex Aeròdromo Cerrillos...


Alguien me explique, entonces, què sentido tiene tener una Intendencia Metropolitana. Es como cuando supe que tenian SEREMI en Santiago... ¡¿Para què, si los ministros, si las decisiones, se toman directamente ahí, si el alcance de los avances, inversiones y puntos de crisis de inmediata resoluciòn se limitan por las cordilleras, Angostura y Rinconada de Maipù?

Disculpen, que el entendimiento no me da para tanto...





viernes, 22 de febrero de 2008

Rincones perdidos...



Dicen que hay lugares que si no es por la Fortuna o la Casualidad, ni siquiera imaginarìamos. Algunos pueblos o caserìos de nombres pintorescos (Sal si puedes, por decir algun) o historias singulares (como Los Nichos, pròximamente...).

Con frecuencia, cuando a uno le preguntan por las regiones que conoce, contesta en funciòn de las ciudades visitadas, como si con estar en una capital regional bastara. En ese sentido, tanto Carabineros como Camioneros varios o choferes de buses pueden jactarse de conocer esos sectores.

En mi caso, estando de vacaciones pude conocer Elqui y ver, aunque fuera a lo lejos, un montòn de caserìos y comunas escondidas en lo màs alto del cerro. De otras, supe que ya estaban desaparecidas. Hay dos pueblos hundidos en el embalse Puclaro, los cuales debieron correrse y unificarse de una vez.

Pero hay otros lugares que màs bien no son aldeas ni parecidos, sino literalmente casas enclavadas en medio de la nada... o màs bien, familias aisladas del mundo entero.

Hoy, por un infortunio del bus que nos llevaba de Coquimbo hacia Santiago, tuve la oportunidad de conocer a una familia cuya direcciòn y ubicaciòn ni siquiera saben bien porque toda la correspondencia llega a un terminal de bus, en Ovalle, a bastaaaaaantes kilòmetros de ahì.

Entre conversas, esperando un nuevo bus que nos transportara a mì y al resto de pasajeros, su sonrisa de alegrìa por los inesperados visitantes era evidente. Incluso, estaban dispuestos a acomodar una carpa en caso de que debièramos quedarnos ahi... y èramos veinte.

Preguntè ingénuamente "¿Cerca de què o dònde estàmos?" La señora Juanita, como se llama la matriarca, me dijo que ese sector se llamaba Halconcito, pero que no tenìa ni la màs remota idea de què pueblo habìa cerca de ahì... Sacando cuentas, despuès, me di cuenta de que la ùltima ciudad habìa pasado una hora y media antes de llegar ahì.

Llegado el nuevo bus, los pasajeros, en un acto inesperado para mì, abrazaron (abrazamos) a la familia entera (la señora juanita, su marido, su hija y dos nietos, aparte de dos hermosos perros), y sin dudar dejamos diarios del dìa y otras cosas que - asumimos - son de distante presencia en esa casa. Esto, de hecho, lo confirmò la hija. Va cada cierto tiempo a Ovalle a ver si hay correspondencia y comprar lo necesario, ¡pero ese tipo de cosas no hay còmo obtenerlas a tiempo!

Afortunadamente alcancè a fotografiar ese lugar... Espero que pueda llegarles a ellos como señal de agradecimiento por ser, aunque fuera por pocos minutos, posada y centro del mundo.


PD: Espero ponerme al dìa en otros asuntos vistos durante las vacaciones... quièn tiene un escribidor de ideas?? jajajajaj XD! Saludos!

miércoles, 2 de enero de 2008

A quien vive en sus palabras...

A MI ADMIRADO JULIO MARTINEZ PRADANOS
(1923- 2008)

Hoy es un día memorable. Se nos fue uno de los grandes chilenos que ha tenido nuestro país. Uno que hablaba de capitán a paje, de abuelito a nieto. Que con su espontaneidad, inviolabilidad y mucha, mucha caballerosidad, supo ganarse el cariño de generaciones que vieron en él algo más que un gran comunicador.


Un tipo sencillo, hijo único y proveniente de Temuco, de donde - tal como contaba un noticiero temprano - jamás renegó. Por el contrario, visitó siempre a sus amigos, a quienes incluso quiso traer a Santiago o ayudar allá en su zona; habló con propiedad de los paisajes y la vida distinta que se llevaba por esos lados. Que supo guardar en su memoria momentos mágicos en torno al fútbol, jugado en distintas locaciones (como las sedes del Mundial del 62... o sea, Machalí y Rancagua, por ejemplo) y con diferentes anécdotas que contar (Imagínense haberlo tenido de abuelito... yo adoro al mío, pero reconozco que hubiera hecho mías las palabras de Borghi: estar cuarenta minutos enteros escuchándolo sin aburrirse).

Épico es su discurso memorable de la Primera Teletón (1978), en el cual, haciendo gala de su capacidad de improvisación, movió/mueve el alma como nadie, aun hayan pasado tantos años...

Hoy, viendo el programa especial erigido a su memoria, vi otro discurso quizás no tan célebre como el primero, pero cuyo contenido implica uno de los sentidos de la Teletón, y de este blog también: hacer conciencia de la chilenidad completa, de la inclusión regional, de darnos cuenta de lo que nos une y diferencia entre nosotros en función de las distancias, pero que en definitiva, cuando queremos, nos hacen un sólo y grandioso Chile:



Para finalizar, esbozo una respuesta a Julio Jr.. Ante los periodistas, señaló que, en cierta medida, JM no tuvo tiempo con nosotros por compartirlo con todo Chile...

"quizás te quitamos a tu papá, pero en tu pena tienes millones de hermanos!"

Adiós a un grande, a un ejemplo de vida, a quien llevó el periodismo en la sangre, a quien compartió y denunció distintas situaciones nacionales sin olvidar jamás el respeto por los demás. A quien logró trascender en sus palabras para vivir en la eternidad, a quién literalmente vivió su vida a cabalidad, tuvo memoria para recordarla, y generosidad para compartirla.

Hasta siempre, JM! Vive en la gloria, desde ahora, por siempre!

PD: Fui al velorio, y tuve la oportunidad de saludar a Julio Jr. Cumpliendo mi promesa, dije lo que puse más arriba, a lo que contestó "Si pues, si en esto estamos todos juntos! muchas gracias!".
De yapa... conocí a mi querido Ramón Ulloa. Es oficial: el hombre es encantador, y muy sencillo!!!

jueves, 27 de diciembre de 2007

¿Puede un temblor remecer conciencias?



Dicen que arbol que nace torcido, nunca se endereza... que a pesar de todos los intentos, la gente no cambia, y que el rumbo que toman las cosas, cuando ya llevan tiempo así, cuesta reencauzarlas... Al menos eso es lo que me pasa cada final de año con los recuentos. Es como si tuviera la esperanza de que una noticia central abarcara algo más que lo que todos los días vemos, como si se les ablandara el corazón por Navidad y dijeran "si, en realidad, hay que pensar en los demás"...

En realidad me equivoco. Si todo el año cada mesa de Chile entero se ha enterado de las tonteras del Transguatazo, es obvio que esa es la noticia central. Ingenua... disculpen...


En fin. El tema que hoy quiero tratar tiene que ver con nuestro baile nacional por estos días: la samba! jAJAJAJ... disculpen, pero es otra forma de referirme a la seguidilla de temblores que hemos tenido por estos días. Como sabrán, y habrán visto/oído en sus conversas familiares, el tema no es menor. Asusta. Y a los que no, al menos los deja expectantes. El gran mito de que se viene un terremoto de aquellos está bastante arraigado en la conciencia colectiva. Sin embargo, tal y como sucede otras veces, la incertidumbre genera hipersensibilidad a cualquier noticia. Es cosa de hacer memoria con los pobres penquistas que salieron arrancando de madrugada por el tsunami... la vecina de mi primo se quebró la pierna en esas... atroz...

Como sea, para quienes vivimos en zonas norte o centro, que tiemble o no no pasa de ser un hech anecdótico. Sin ánimos de ser desconsiderada, en el norte estos últimos años se han repetido la de terremotos:Antofagasta, Punitaqui, y ahora Tocopilla. Aunque nos falta cultura sísmica, es algo que en definitiva se puede aceptar como parte de la vida diaria, y por eso - quizás - lo que diga la ONEMI al respecto puede que importe o no.

Pero el punto que quiero plantear aquí es que, siguiendo con el discurso de que todo se mira con los ojos santiaguinos, se olvida de que AUN HAY CHILENOS PARA QUIENES LOS TEMBLORES SON ALGO RARO.

Es como un deja vú. A princiío del año pasado, las noticias daban cuenta, aunque someramente, de la preocupación de la gente de la Undécima región por la cantidad de sismos. Eran grados bajos, nada de qué preocuparse, según la ONEMI. Podía ser así, independientemente de lo que sucediera después (aquí podemos discutir sobre si los sismos se pueden predecir o no, y si realmente ONEMI sabe y oculta esa información o no hay nada claro al respecto, y por lo tanto, no se quiere dar alarma), pero lo grave del asunto es que SE AMINORÓ EL IMPACTO DE ESTE FENÓMENO EN LA GENTE. Quizás para esta gente, la consideración sobre el sufrimiento o angustia del otro hubiera sido más entendible si quienes hubieran dicho esto fueran extranjeros. Hubieran reido y contado que es normal, que esas cosas pasan, que todos estamos acostumbrados y que no hay que temer. Pero lo cierto es que para los aiseninos, un temblor es tan extraño como que neve en Coquimbo. Es eso lo que cuestiono yo. ¿Qué les costaba pensar en cómo tranquilizar a los habitantes de esa región, prestarle mayor atención a este malestar (paralelo, claro, a buscar las causas)?. Independientemente de que el tsunami no fuera tal, sino más bien fuera causado por el desprendimiento del tierra, que los sismos grado 6.2 en Richter fueran tectónicos o magmáticos y todas esas cosas no eran precisamente la preocupación. El hecho es que ellos estaban angustiados, no sabían que era ni qué hacer, y nadie hizo nada por confortarlos.

Ahora que ha pasado tiempo, aparece una acción judicial del los habitantes afectados contra el Gobierno, y yo les encuentro toda la razón. O sea, la muñeca gigante era bonita, pero fue la excusa para afectar un derecho constitucional hacia el cuidado del bienestar de TODOS LOS HABITANTES DE CHILE, incluyendo insulares y antárticos, extranortinos y extrasureños...

Con ese estilo, no es descabellado pensar en que el hecho de que muchos habitantes del extremo sur quieran ser argentinos no es una traición. No sólo por el acceso a directos servicios, sino porque es triste ver que una nación construye una identidad sin considerar la diversidad que la conforma. Que sólo se acuerda cuando el desastre ya pasó. Que los enviados especiales cubren las calamidades y no apoyan o muestran las maravillas de la zona. Que el Viejito Pascuero en helicóptero fue el acontecimiento del año para muchos pobladores de la Carretera Austral...
Será ingenuo esperar que los enjambres sísmicos remezcan conciencias y se rearme el cuento de una vez por todas? Déjenme soñar... son sueños de Navidad...


sábado, 8 de diciembre de 2007

Cómo te entiendo, Ramón.


A pesar de ser sólo unos momentos, no hay duda de que una pasada por el metro de Santiago es casi como pagar faltas, ¿no? En cierta forma, me he mantenido unida a Santiago: estoy yendo a clases de Inglés ya que aquí son carísimas... es una buena inversión en todo caso, y también un momento para vivir este tipo de cosas y agradecer por mantenerse en una ciudad alejada de tales "avances"... (me refiero al Metro en sí, no al pseudoarreglo hecho a los transportes...).
Ya en mi casa (la ida, estadía y vuelta no duró más de 6 horas), prendí la tele y vi a uno de los personajes más admirados por mí en la TV: Ramón Ulloa.

¿Qué tiene de especial? Bueno, pues es uno de los pocos provincianos que después de llevar tantos años en Santiago sigue marcando diferencia entre esta ciudad y el resto. Fíjense que es de los pocos que usa expresiones como "santiaguino" y "capitalinos", y que pide perdón a los televidentes por hacer primar noticias propias de sólo una ciudad... Obviamente, hay muchos más de ellos... pero por alguna razón me hace pensar en que de verdad siente lo que está diciendo, que de verdad le da lata hablarle al país de sólo un cuento...

Hoy no fue la excepción. Al prender la tele, estaba hablando junto a su compañera Claudia Godoy respecto a lo cambiado que está Puerto Montt. Siendo sincera, lo conozco súper poco: el mercado, Angelmó, la feria de artesanías y eso (algún día lo visitaré con más calma; la ida al sur es mi paraíso de vacaciones). Noté que su comentario lo decía con mucha tristeza: tras volver a visitar su ciudad, sintió que ya no era la misma en que él vivió. Y no lo decía por los avances esperables después de tantos años. Sintió que era un tema de identidad...

Mencionó que en cierta forma, tanto la arquitectura como el estilo de vecindad eran algo característico de la zona: casas, mayoritariamente casas, con espacios suficientes para utilizar y compartir con los vecinos tranquilamente. A cambio, vio con espanto la proliferación de blocks de departamentos en una suerte de sector peliférico nada acorde al entorno natural. No es por ponerle color, pero algo capto de comportamiento humano. Se veía ofuscado, respetando obviamente el espacio en vivo en el que estaba, pero se notó que le cayó mal el cuento. Más encima, saco al sol el hecho de que eso de armar este tipo de poblaciones sin considerar a la gente ni al ambiente, su idiosincracia y otras cosas, era algo archiprobado y fallido en Santiago, pero que lamentablemente muchos alcaldes y constructoras veían como señal de progreso, sin hacer caso de las evidencias que muestran que más que un remedio, es peor que la enfermedad. Porque eso de que perjudica sólo a quien ya vive en los alrededores es falso: altera también a quienes van a vivir ahí, a quienes tendrán que acostumbrarse a estufas a parafina en vez de sus cocinas a leña, a vivir con los ruidos desagradables del otro en vez de ser participes de ellos por invitación, en aislarse en vez de ser confiado de quienes le rodean...

A pesar de eso, me reconforta saber que alguien más, aunque sea desde otra realidad, piensa como yo... y lo hace saber. De hecho, es el productor de "Anónimos". Otra iniciativa, aunque no me queda claro si tiene que ver o no, es "Santiago no es Chile", obra máxima que como buen coscacho bien dado, el resto finge demencia... (en una próxima conversa me dedicaré a eso, jajaja).

Para quienes quieran ver algo de "Santiago no es Chile"


martes, 4 de diciembre de 2007

"Transantiago: la serie que todo Chile espera"

Si ver este tipo de slogan en la tele no les da nada, entonces ya no hay nada que hacer...

Mañana sigo rabiando... hoy no me da el ánimo para convencer...

sábado, 1 de diciembre de 2007

La vez al año que somos Chile.

Chilito lindo ha salido en la tele de distintas formas. La Roja y sus vaivenes, quizás, han sido una de las primeras cosas que pueden venir a la mente al pensar en eso. Instantes en los que las camisetas se cambian, los eternos rivales la gozan y sufren junto a la misma chela y el jolgorio convoca a todos tras un solo color... Sin embargo, los partidos terminan, y con eso la espera a la nueva transmisión se olvida hasta que el canal de turno con la señal no nos lo recuerde, ¿o no?

Por lo mismo, sobre todo ahora en esta fecha tan especial, la Teletón nos corrobora no sólo que la marea roja existe en el fondo de cada uno, sino también que las necesidades, alegrías, frustraciones y esperanzas son una sola voz pero formada por los nortinos, los centrinos, los sureños, los que hacen soberanía en inhóspitos lugares, los isleños (Pascua, Archipiélago Juan Fernández, San Félix y otras m{as) y quienes hacen recuerdo a la distancia desde distintos rincones del mundo.

Es un instante mágico en donde la tele llega a todas partes, donde el compromiso se hace por algo no tan lejano, no tan distante ni poco palpable. Por el contrario, la Teletón opera actualmente con 10 centros intentando dar cobertura al máximo de zonas posibles, desde Arica hasta Puerto Montt, que es lo que ha sido posible hasta ahora. Afortunadamente, las iniciativas para generar un nuevo centro en Coihaique o Punta Arenas están. De hecho, Don Francisco, en las entrevistas previas al inicio de las transmisiones, señaló como principales prioridades el abrir estos nuevos centros, así como también agrandar el centro de Santiago (no olvidemos que hasta ahí llegan niños tanto de dicha ciudad y sus alrededores como de la Provincia de Cachapoal; Colchagua se centra más en la Teletón de Maule, y Cardenal Caro se reparte en la medida de lo posible... pero de todas formas, se espera que lleguen!).

Para mí fue una sorpresa el discurso de Mrs Bachelet cuando dijo que además del respaldo estatal que se ha conseguido desde hace unos años, "la Gobernación REgional de la REgión metropolitana...." ALTO! Esta es una observación demasiado extensa para el paréntesis, así que hagan cuenta que aquí va:

¿¿¿ALGUIEN ESCUCHÓ ALGUNA VEZ QUE LA REGION METROPOLITANA TENÍA GOBERNACIÓN??? TIENEN GOBIERNO REGIONAL!!! Y yo que pensé que era la Moneda... tonta, ¿no? (OK, la Teletón es una isntancia fraterna, pero entiéndanme... es como que aparezca un ovni en un despacho en directo)

... ejem, prosigo... decía que la Gobernación ya estaba viendo la forma de financiar la ampliación del Instituto de Rehabilitación Infantil de Santiago, con lo cual quedan liberados más fondos para el extremo sur de nuestro querido Chile. Lo cual, en un sentido regionalista, es una gran cosa.

Es cosa de recordar, para los que vieron Tv en la noche, el caso de ese niño de Chiloé y su madre, de la isla de Apiao, que recorre casi un día entero para llegar a Puerto Montt. Imagínense, "en pleno siglo XXI" un "lindo pique" un par de horas a caballo hasta una lancha, en medio de un mar bravo donde la plegaria a Dios cuidando el viaje es tan necesario y cotidiano como el "buenos días", para viajar nada menos que 8 horas... y de puro ida. Hagamos memoria muchos de nosotros, en el ajetreo de nuestras respectivas ciudades, molestos porque la micro no pasa (ojo, que esto no sólo es Transguatazo), por los tacos, por la caminada que no tiene vuelta... Es algo que nos molesta, claro, porque estamos acostumbrados a andar más rápido, a que haya algo más que hacer... mientras que estas familias saben de este rigor diariamente, con resignación.

Claro que le encuentro la razón al alcalde de Traiguén que hoy al mediodía le decía al Nacho Gutierrez que la cobertura al banco y las donaciones era el mejor regalo de Aniversario de la comuna, al salir en TV directa por primera vez (a menos que sean reportajes puntuales, o que sea una embarrada de proporciones, reconozcamos que no se nos ocurre otra forma de que así sea... terrible, pero cierto), o que en Robinson Crusoe o Hualañé se les infle el pecho a no poder más y aprovechen cada segundito por dar a conocer la realidad de sus respectivas zonas: que el aporte es grande para ser tan pocas personas, que la isla es la tercera comuna más pobre de Chile, que existen zonas con 100 personas y que aún tener asistencia médica es prácticamente una odisea; que Tocopilla y María Elena, con las oficinas caídas por el terremoto, hace el esfuerzo por sus chicos y el centro de Antofagasta... porque una de las grandes cosas de la Teletón es que la torta se reparte por igual. Los centros en sí poseen lo mejor, y no es diferencia Santiago de Temuco, gran mérito.

El tío Roberto Nicolini (pipiripao o el pelaito barbudo contagioso de wena onda que sale también, para los que no lo ubican... ya hablaremos de deprivación televisiva más adelante) tiene razón al decir que es éste un espíritu real, que entusiasma a todos, y que hace que esto sea más que un programa de televisión. Es una onda distinta, un aire nuevo, tan rico como lo poco que dura, pero que cobra tribuna para recordarnos que aunque estemos muertos de calor, hay gente que en diciembre usa parka y gorritos polares, que aunque estamos viendo regia señal de tele hay otros que tuvieron que ponerse de acuerdo para comunicarse y encender los generadores de electricidad a la hora que salían las familias locales, y sobre todo, que es una de las pocas oportunidades en donde, efectivamente, ESTAMOS TODOS.

PD: Acaban de anunciar como próximos centros a Coihaique, Valdivia, Copiapó y Calama... ¿ven?

viernes, 30 de noviembre de 2007

Actualizarse...

Buscando un atlas nuevo del país (para informarme, digo yo), me metí a Google y adivinen... ninguno actualizado! Bueno, ninguno que salga entero, en realidad...
Por suerte, la curiosidad da para harto, y por meterme a otro lado, encontré este miniresumen de Chile...

Hojeada por las 15 regiones

martes, 27 de noviembre de 2007

"Tu fama te precede, Rancagua"

Por revisar el diario me topé con la última: Femicidio en Rancagua.
No quiero sonar como que el tema no me importe. Por el contrario, es gravísimo, si bien en lo trágico hay que agradecer que se ha hecho un tema visible del cual hay que tomar conciencia.
¡Ay! El tema a tratar aquí es otro: considerando lo que dije en la entrada anterior, es impresionante la fama que puede hacer la prensa de cualquier cosa. Bueno, la farandula es un ejemplo de fama (no de prensa, exactamente), pero ¿sabian ustedes que también se hace farándula de la contingencia nacional?
No me refiero a los personajes que abundan en las noticias por estos días (de política explícitamente no se habla, ¿ya? este blog es para los de cualquier lado que les de dolor de guata que "chileno" y "santiaguino" sean sinónimos intercambiables fácilmente), sino a la "personalización" de lugares que se hace en ellas.
Fíjense, el cuento es sutil... es cosa de asociar: ¿Viña? Festival, playas, argentinos varios. ¿Valpo? Bohemia, así sin más... ¿Tocopilla? Pobrecitos... ¿Sal Si Puedes? ¿qué es eso, un concurso?... No digo que esa sean mis propias ideas. En parte sí, de lo que veo en las noticias o se de mis cercanos, obvio. Pero ¿qué les pasa cuando dicen Rancagua?
Mis compañeros de universidad probablemente lo asocien a mí cada vez que la oigan (siempre hice hincapié en que venía de allá/acá), pero ¿qué pensará el resto de la gente?
Una vez le hice el comentario a una amiga mía de que parecía que Rancagua era "la nueva Chicago" y me hizo burlas. Yo le contesté que sabía que sonaba cuático, pero es cosa de hojear los sucesos periodísticos pasados: coimas, robos, drogas, coimas, más coimas, accidentes, coimas de nuevo... el modelo que se creía modelo, la cárcel-ciudad Rancagua, y ahora, femicidio. O sea, cualquiera que leyera esto alguna opinión se armaría, no?
¿Le pasará lo mismo a los demás, que anhela escuchar su pueblo (seamos justos, yo también peco por no referirme a los alrededores... de hecho la misma noticia que nombro es de cerca de San Vicente...pero es algo que iré corrigiendo en la medida en que me informe mejor y que reciba opiniones y comentarios de otras regioens también) como que le salta la cuchara y se alegra de que alguien famoso dijo ese nombre, pero que al oir el resto de la frase se achuncha y prefiere cambiar la tele?
Hace algunos años atrás, cuando daban El Tiempo (en los distintos canales), decían "Bueno, y en la zona central... bla bla bla... Valparaíso, Santiago, Talca". SE COMÍAN UNA REGIÓN ENTERA!!!! En una de esas, fue el Mega creo, empezó a salir Rancagua. Me hubieran visto la cara!!! Hay que darle crédito al tipo que hizo ese recorrido por Chile, aunque claramente se comía otras ciudades igual... (Esto me recuerda a los que leen el tiempo ahora y hablan de Machalí, de Chiguayante, de Los Vilos, de Visviri o de Chaitén cuando nombran las regiones, para no referirse a las clásicas etiquetas...).
El hecho era que salía Rancagua. Lo nombraban. Salía Sewell (que en teoría es más Coya que Rancagua) y ahora sale la Medialuna. Ok, el Rodeo es un acontecimiento nacional (otra cosa es lo que yo opine de eso... ), y en su momento también lo fue que la Copa Davis se jugara acá (o que viniera el Chino Ríos también). Pero haciendo un catastro de noticias, las malas y Rancagua son varias. Eso es una difamación, ¡prensa sensacionalista!
¿Qué será ahora de Rancagua? ¿Qué asociarán con ella? ¿Somos ovejas negras? ¿El hermano rebelde o pastel? No lo creo. Tirón de orejas para los de estos lados, para que armemos algo que solape tan mala fama.

La última en Rancagua, según la prensa

CHILE CONTINENTAL